“La construcción a veces es pirámide”, enunciado tallado sobre la piel, a finales de 2007. El kit invocativo trae consigo el instructivo sonoro de cantar sílaba por sílaba, poco a poco, con la encomienda de pasar los tras—días hasta que coexistan de nuevo los personajes, en su círculo sagrado. Detrás de las palabras estarían haciendo eco las notas perdidas de un piano… o una vara. Propulsores de sonidos a fin de cuentas, del sonido en el momento de la “o” implotada, como un suspiro.

Implosión de la O, cuando se comparte en el espíritu
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