cuentas cuantas -no decir- y la impensable palabra -enmedio- imposible ejecutar el sonoro, la rama quebrajandose en la espalda del tedio, ansia mujer la palabra como el verbo no concebido, la imagen parida del placer de la dificultad, la profesión esta que eliges de vomitar a lo tarugo. su risa es tu silente muro detras de la celosía: y observas la llama bailando un son jarocho, los labios semicosidos apenas diluyen la infinitud y mente, tanto como danza la masa gris que ya no nace, detras de hoja santa…temible medicina.
